domingo, 13 de diciembre de 2015

El regalo que no darás…

A esta altura del año y el día en que vamos, imagino que ya tienes una lista de regalos. ¿Correcto?

Ya pensaste claramente a quien vas a entregar qué regalo, miraste tu cuenta de ahorros y tu cupo de endeudamiento para cubrir los regalos más caros, y es muy probable que algunos paquetes ya estén escondidos en tu armario. No dudaría que, en tiempos tan prácticos como los de hoy, ya hayas entregado algunos obsequios, tal vez a tu jefe y compañeros de trabajo.

Pero, hay algunos regalos que no compraste, no hiciste y probablemente no pensaste. Aquí hago una pequeña lista para que tengas en cuenta:
  • A las personas que partieron de tu vida y de este mundo. Aunque no estén contigo físicamente, puedes darles dos regalos: el primer es el regalo de su memoria, no tanto en términos de recordarlos, sino de practicar lo que te enseñaron y entregaron. El segundo regalo es el del agradecimiento, que tocará sus corazones, no importa donde estén.
  • A los que partieron de tu vida, pero siguen por ahí. Es posible que ya no recuerden de ti, pero estoy seguro que en lo profundo de sus corazones, aún tienes un lugar para ti en su vida. Entrégales el regalo de tus bendiciones, agradeciendo la vida que tuvieron juntos como pareja, amigos, compañeros de trabajo o familia, deseándoles que todo les salga bien.
  • A los que te causaron daño. Cada uno entrega lo que tiene. Estas personas te provocaron emociones muy negativas y es hora de entregarles algo. Lo que tienes. Dales buenos deseos de forma que puedan descubrir en su corazón la energía positiva que está en todos los seres humanos. Este regalo les será muy valioso y podrá cambiar sus vidas.
  • A los que sufren en el mundo. Hay mucha gente que no conoces, miles de millones. Sin embargo, sin salir de tu casa, puedes darles un regalo importante. Comparte con ellos un poco de tu felicidad, tu alegría y tu paz. En tu mente, visualízate abrazando el mundo y sanándole de sus heridas. Tus pensamientos llegarán a esas personas.
  • A los que hacen a otros sufrir. De los desconocidos, hay muchos que provocan sufrimiento en los demás. Entrégales tu calma y tu tranquilidad, deja que esta paz llegue a cada una de estas personas de forma que ellas sigan con su vida de manera más sana y feliz.
  • A todos los demás. Hay muchas más personas y toda la naturaleza; ¿por qué no darles también un regalo? Eres millonario en tu mente y corazón, así que dales media hora de tu tiempo, entregándoles amor, paz, felicidad, poder y verdad. Deja que tu energía especial y única se vuelva un regalo tuyo a todo el planeta.


Y no olvides de empacar los regalos anteriores en tu amor, compasión y misericordia más profundos.




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