Vivir sin esperar…
Las expectativas hacen parte de nuestra sociedad y podrían ser clasificadas en las siguientes categorías: Fruto del amor . Son las expectativas que surgen del corazón para que la otra persona sea más feliz y o esté mejor, por ejemplo, de los padres hacia sus hijos al querer que tengan una vida próspera y feliz. El efecto Pigmalión . Es el deseo puro de una persona para que otra se supere a sí misma y se convierta en algo mejor; por ejemplo, cuando un jefe ve el potencial en un empleado suyo de volverse gerente. Efecto Galatea . Es la expectativa que creo hacia mí mismo, explorando mi propio potencial y la posibilidad de su desarrollo completo. Aunque yo no esté bien económicamente, sé que un día tendré mi propia empresa. La olla de presión . Las expectativas pueden servir para manipular e incluso forzar un comportamiento en otras personas conectadas al que tiene expectativa. Eso genera problemas tanto para el que espera algo de otros, como a los otros; mi hijo tiene que ser méd...