La esencia de bondad
Hace un par de años, mientras caminaba por la calle, pasé bien cerca de un niño muy pequeño, quien no tardó en sonreírme y saludarme. Mi primera reacción fue: ¡qué peligro!, algo mal le puede pasar a este niño. Más tarde, mi reacción fue: ¿qué me pasa? Sí, lo que antes solía ser normal e incluso algo bien educado, se ha vuelto un peligro para la sociedad: sonreír, saludar. Antes solíamos hacerlo sin pensar, confiar sin papel escrito y creer en el otro. Hoy en día… Algunos son cínicos y justifican eso con la condición presente humana. Otros lamentan la pérdida de esa inocencia social. ¿Qué pasó? Más allá de índices de crímenes o el aumento del miedo, nos hemos vuelto seres muy complejos y es hora de retornar a nuestra esencia, esa esencia de bondad que todos tenemos internamente. Sí, tal vez no seamos tan inocentes como antes y es muy probable que las ciudades no mejoren en su seguridad. Pero al concentrarnos en nuestra propia bondad, podremos ver el otro no como un en...