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Historias 1...

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Uno de los problemas si estás demasiado feliz es que no hay un regalo que realmente sea satisfactorio... ¿Qué darás al papá más feliz del mundo? O ¿a la mamá más sonriente del planeta? ¿Qué puedes tú ofrecer a los hermanos más increíbles que hay? Así que Amelita salió un día de casa, bien temprano. Ella compró varios chocolates, papel muy bonito - de estos que Doña Mafalda, la profesora, siempre le pide para traer y hacer cosas bonitas en el aula - y otras cositas, gastando todo el dinero que su tía le había dado, como un regalo adelantado. Llegó a la casa, se encerró en la habitación y creó sus regalos... En la noche, cuando todos abrían los regalos, todos ya estaban felices - como Amelita había previsto, no había como hacer a alguien más feliz, si ya es la más feliz. Pero, cuando llegó la vez de sus regalos, las caras cambiaron. A cada uno ella regaló un corazoncito hecho con el papel bonito, atado al chocolate. Solo eso, nada más. Emocionados, uno a uno vinieron y abrazaron dulc...

Secretos de Navidad

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Mi mamá era muy astuta y sabía que gran parte del valor que un niño (de cualquier edad) da al regalo que recibirá es proporcional al secreto correspondiente. Así que ella trataba de esconderlo lo mejor posible... por supuesto, yo también era astuto y muchas veces logré adivinar cuál era el regalo que venía para mí. Y tú, ¿eres astuto lo suficiente para descubrir en antelación los regalos que te llegarán? Tal vez, con relación a los regalos físicos, dados por personas específicos, eso no sea tan difícil... pero y ¿los regalos que la vida te entrega? Todos los días, la vida te ha entregado un poderoso regalo. A veces, lo reconocemos y lo disfrutamos, sintiendo la felicidad que viene de recibir un regalo, algo extra que nos sucede y que puede ser útil o servir para hacer nuestra vida más bella... A veces, no reconocemos ese regalo. Tal vez el paquete no sea tan bonito, la marca no sabemos si es buena o no, o su utilidad es dudosa. Con una media sonrisa, o incluso lágrimas, tenemos...