Historias 1...
Uno de los problemas si estás demasiado feliz es que no hay un regalo que realmente sea satisfactorio... ¿Qué darás al papá más feliz del mundo? O ¿a la mamá más sonriente del planeta? ¿Qué puedes tú ofrecer a los hermanos más increíbles que hay? Así que Amelita salió un día de casa, bien temprano. Ella compró varios chocolates, papel muy bonito - de estos que Doña Mafalda, la profesora, siempre le pide para traer y hacer cosas bonitas en el aula - y otras cositas, gastando todo el dinero que su tía le había dado, como un regalo adelantado. Llegó a la casa, se encerró en la habitación y creó sus regalos... En la noche, cuando todos abrían los regalos, todos ya estaban felices - como Amelita había previsto, no había como hacer a alguien más feliz, si ya es la más feliz. Pero, cuando llegó la vez de sus regalos, las caras cambiaron. A cada uno ella regaló un corazoncito hecho con el papel bonito, atado al chocolate. Solo eso, nada más. Emocionados, uno a uno vinieron y abrazaron dulc...