Adaptarse es el camino más fácil para ser feliz
En la naturaleza, las especies que más sobreviven no son necesariamente las más fuertes, sino las que más se adaptan y lo mismo pasa en la sociedad humana, pero hay dos tipos de adaptación: la primera es la del camaleón que cambia según el momento; la segunda son las plantas que cambian su forma en búsqueda de recursos. El problema con la adaptación del camaleón es que hay un límite. Cuando miramos al ser humano, los tiempos actuales han roto todos los límites posibles en aspectos sociales, económicos, políticos, ambientales, etc. lo que hace que adaptarse a partir del ambiente no sea funcional. En mi infancia, solía pasar las vacaciones con mi abuela en la playa; un día salimos y la abuela dejó una enorme olla llena de agua para hervir. La idea era que al regresar, ella haría una sopa (su plato favorito…). Sin embargo, cuando volvimos, ¡la sorpresa! Un sapo había entrado a la casa y saltado a la olla, generando una horrible sopa de sapo. Nos estamos adaptando tanto que pe...