Vivir la vida como una flor de loto
Érase una vez un hombre muy infeliz… Vivía al lado de una mujer muy infeliz, con hijos muy infelices. Su infelicidad era justificada por la situación económica, las innumerables crisis, la corrupción y la tremenda contaminación. Todos los días, mientras el hombre y la mujer volvían de su trabajo, y sus hijos de su escuela, era obvio que el mundo era malo. Sin tonos de gris, o dorado: ¡todo era malo! Un día, lograron algo increíble: viajaron a la India… Lo que solo comprobó que todo estaba mal, pues en todas partes, veían, escuchaban y olían lo malo que había en el mundo condensado en uno de los países más antiguos del planeta. Después de varios días de tremenda incomodidad, fueron a conocer un lago – el transporte era simplemente ¡espantoso! Y el lago… más bien era un lugar lleno de lodo – con bellas flores de loto. Lo primero que la infeliz familia vio y sintió fue la fealdad del lago, su suciedad y falta de buen mantenimiento, pero algo pasó dentro...