Entradas

Mostrando las entradas con la etiqueta memoria

Nunca olvidar… u ¿olvidar para siempre?

Imagen
Durante la vida pasamos por muchas experiencias. Algunas se graban profundamente en el alma y recordamos sus imágenes, sonidos y sensaciones; también están presentes en nuestros hábitos, estilo de vida, nuestra forma de pensar y cómo nos comunicamos con los demás. Otras experiencias, olvidamos tanto que es como si nunca las hubiéramos tenido: aquella comida maravillosa, esta persona que está hablando, excompañeros de trabajo... Eso no tiene nada de malo, ya que es normal, pero el problema es cuando recordamos lo que deberíamos haber olvidado y nos olvidamos de lo que deberíamos haber recordado. ¿Qué hacer al respecto? Centrémonos en las cosas que olvidamos... En primer lugar, no deberíamos sentirnos mal si nos hemos olvidado de algo*; siempre hay una razón para eso. Quizás esa escena ya no sea relevante en mi vida o al menos no en este momento; quizás, realmente no vi ningún beneficio en ello. Si alguien es cercano a mí, a nosotros, aceptará ese olvido como algo normal y si es ...

Qué olvidar, qué recordar

Imagen
Olvido y recuerdo son dos caras de una misma moneda: la consciencia . No hablo aquí del olvido donde las memorias se borran o se vuelven difusas como si estuvieron detrás de una niebla. Ni hablo del recuerdo como el pensamiento obsesivo que no nos permite borrar algo de la mente. Hablo del acto consciente de recuperar memorias valiosas, ya que junto con ellas, virtudes, valores y poderes interiores surgirán. Esas memorias pueden ser la solución a un problema presente en el trabajo, un conflicto con otra persona o pueden hacer surgir la esperanza ante un grave cuadro de salud. Hablo del acto consciente de disminuir la culpabilidad, tanto de uno mismo como de otros; olvidar tanto que dejemos de culpar. Hablo del acto consciente de olvidar los malos momentos con una persona porque la entiendes y sabes que todos pasamos por malos días. Hablo del acto consciente de en vez de permitir memorias negativas más bien potenciar la maravilla presente. Para esto, haz este sencillo ejercici...