Nunca olvidar… u ¿olvidar para siempre?
Durante la vida pasamos por muchas experiencias. Algunas se graban profundamente en el alma y recordamos sus imágenes, sonidos y sensaciones; también están presentes en nuestros hábitos, estilo de vida, nuestra forma de pensar y cómo nos comunicamos con los demás. Otras experiencias, olvidamos tanto que es como si nunca las hubiéramos tenido: aquella comida maravillosa, esta persona que está hablando, excompañeros de trabajo... Eso no tiene nada de malo, ya que es normal, pero el problema es cuando recordamos lo que deberíamos haber olvidado y nos olvidamos de lo que deberíamos haber recordado. ¿Qué hacer al respecto? Centrémonos en las cosas que olvidamos... En primer lugar, no deberíamos sentirnos mal si nos hemos olvidado de algo*; siempre hay una razón para eso. Quizás esa escena ya no sea relevante en mi vida o al menos no en este momento; quizás, realmente no vi ningún beneficio en ello. Si alguien es cercano a mí, a nosotros, aceptará ese olvido como algo normal y si es ...