domingo, 22 de noviembre de 2015

Trabajando con efectividad y desapego

Muy probablemente te han dicho que debes entregarte a tu trabajo con toda la pasión posible. Pero nunca te habían dicho que tenías que trabajar TODO EL DÍA TODOS LOS DÍAS…

Pero esta es la situación en muchas profesiones, áreas de actuación o economías. Un ejemplo interesante fue la demanda de una empleada americana a su jefe, quien la despidió cuando ella puso las cosas claras y defendió su espacio personal de tiempo.

Hay también lo opuesto: los que trabajan lo que quieren y no se preocupan por la efectividad de lo que realizan. Creo que ya estuviste en una situación donde alguien más debería ser tu proveedor y lo hacía de malas ganas, sin empeño o sentido mínimo de urgencia.

¿Cómo podemos equilibrar la necesidad de una organización de productividad y la necesidad del individuo de calma y tranquilidad?

En uno de los escritos más espirituales, el Gita, hay una frase hablada por Dios (personificado por Krishna): Concentra tu mente en tu trabajo, pero nunca permitas que tu corazón se apegue a los resultados.

Esta es la solución: el trabajo efectivo, de forma desapegado. Esto implica dedicar un tiempo de preparación al trabajo y la vida en general, donde el ser experimenta beneficios en las diferentes acciones que realizan, a través de comprender su significado completamente.

A la hora de trabajar, hacerlo sin apegarse, de forma completamente tranquila, sonriente y feliz. El apego te hace sufrir; si realizaste un proyecto que no funcionó, el apego te deprimirá, mientras el desapego te hará comprender qué pasó y aprender de la situación de forma inmediata.

Obviamente, para que el anterior pase, debes AMAR lo que haces. Mucho.

El desapego sin efectividad tampoco funcionará, pues es posible que no busques el éxito en lo que realizas. El éxito es natural, es parte de la vida y por lo tanto cualquier persona realmente espiritual está mirando a conseguir ese éxito en su vida completa, incluso la laboral. Junto con el desapego, hay que educarse y entrenarse para mejorar el desempeño profesional.

Te invito a probar: antes de trabajar en algo, suelta tus expectativas y ansiedades, concéntrate en tu energía espiritual y pon en la práctica lo que aprendiste en tu profesión.


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