domingo, 4 de febrero de 2018

La esencia de la espiritualidad

¿Qué significa ser espiritual?

Para una persona religiosa quiere decir cumplir ciertos principios básicos de su religión. Pero para una persona espiritual, el sentido es bien distinto.

Espiritualidad existe en el trasfondo de todo en la vida: mientras oras o meditas, mientras compras la comida para tu familia o estás vendiendo algo a otra persona. Su expresión es en la forma de valores y virtudes, cualidades y modales.

Así, por detrás de esa expresión hay una energía invisible e intangible que existe en todos los seres. Algunos de nosotros nos damos cuenta de esta energía e, independientemente del camino que elegimos en la vida, nos identificamos con eso.

Esta energía es la esencia de la espiritualidad, la semilla detrás de la fruta: igual que la semilla, la espiritualidad desaparece en el qué-hacer diario, dando nacimiento a una serie de comportamientos. Igual que la semilla, la espiritualidad vuelve a aparecer cuando lo que haces está alineado con esa esencia, cuando tus acciones son fruto de ella.

Si esa semilla pudiera hablar, te diría que:
  • ·        Ser espiritual es identificarte con lo invisible que eres, con el ser espiritual y de luz que existe detrás del cuerpo material.
  • ·        La espiritualidad te une al restante del universo. Primero, te une a Dios, o al cosmos si prefieres, a una energía similar superior que retroalimentará tu esencia espiritual.
  • ·        Segundo, la espiritualidad te une a los demás seres humanos, los demás seres que existen, con las plantas y todo el restante de la naturaleza, incluso con las situaciones.


Cuando eres espiritual, tu conexión con otros o el entorno va más allá de lo que ves, oyes o sientes, centrándose en lo mejor de lo que ves, oyes o sientes. Cuando eres espiritual, te conectas con lo espiritual del otro y con la energía intangible que existe en el entorno.

La espiritualidad siempre es positiva y siempre te conecta con lo positivo de la vida, por lo tanto estimulando que lo positivo de los demás surja. Es indiferente a la religión personal o cualquier otro tipo de categorización creada que infelizmente nos separa en el ámbito social, político o económico. Al mismo tiempo, ser espiritual aumenta tu empatía y jamás serás indiferente al otro.


Experimenta… Por unos días, vive una gran aventura espiritual, alinéate con eso, sin perder la conexión con lo físico. Después de todo, ¿cómo puedes experimentar la semilla si ésa no es colocada en la tierra?

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