domingo, 11 de junio de 2017

¿Se cerraron las puertas? ¡Abre otras!

¿Quién no ha perdido alguna oportunidad? La imagen que me viene es cuando estás por entrar a un sitio, tienes mucho entusiasmo y esperan, y de repente, de forma brusca, las puertas se cierran…

¿Qué harás entonces? Algunos simplemente llorarán o se lamentarán por la oportunidad perdida.

Otros, tratarán de derrumbar la puerta – incluso unos pocos lo harán. En este caso, será una oportunidad ganada de forma dura y difícil, con sabor de sangre y lamentos…

Otros, después de tratar de derrumbar la puerta, desistirán. Se darán cuenta de que les falta mucho o de las injusticias del mundo.

Unos pocos, muy pocos, buscarán otras puertas, ventanas u otras maneras de aprovechar la oportunidad, pues a veces, la oportunidad no surge para que la uses, sino para que aprendas algo y te desarrolles. A veces viene para que aprendas a valorar más lo que ya tienes.

En el universo, no hay oportunidades perdidas; solo existen oportunidades desaprovechadas.


¿De qué forma puedes encontrar otras maneras de aprovechar una gran oportunidad que perdiste recientemente?

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