Por qué los valores se están desvaneciendo y por qué debemos rescatarlos
Es fácil perderse en el mundo acelerado de hoy. El tráfico, el
estrés económico y las redes sociales pueden hacer que cualquiera olvide lo que
realmente importa. Pero tal vez todo este caos tenga una causa más profunda,
algo más silencioso y peligroso: la lenta muerte de los valores.
OK, suena dramático, pero desde hace muchos años he estado
observando que la gente dejó de usar los valores a la hora de tomar decisiones.
Sí, se mantuvo algún código de ética, pero no era algo como valores o
principios, arraigados en la brújula de una persona.
Y rara vez nos paramos a reflexionar. Nos movemos, actuamos,
reaccionamos... pero rara vez me detengo a hacer preguntas como:
¿Qué es lo que guía mis decisiones?
¿Qué es realmente importante para mí?
¿Qué utilizo como elemento principal en mi brújula personal?
Esta falta de reflexión sobre nuestros valores puede estar
contribuyendo a la situación actual, a la forma en que vivimos e incluso a la
crisis de identidad de las generaciones más jóvenes, a la desconexión en las
relaciones y al cansancio que sienten tantos. Hemos cambiado lo que
realmente importa por lo que importa en el momento o lo que
parece urgente...
Entonces, preguntémonos de nuevo: ¿Por qué son importantes los
valores?
Te doy dos respuestas:
- Los valores dan sentido a la vida. Nos ayudan a enfrentar las crisis sin perder nuestra integridad. Nos ayudan a construir familias, organizaciones y sociedades más fuertes. Y nos recuerdan que no se trata solo de sobrevivir, sino de vivir con dignidad, bondad y propósito.
- Los valores definen nuestras acciones. Nos ayudan a definir qué acciones debemos realizar en un momento determinado, sobre todo cuando hay muchas posibilidades. Y por lo tanto, son una parte clave de nuestro autoliderazgo.
- Los valores son parte de nuestra brújula... Bueno, estuve hablando de dos respuestas y esto ya se ha tocado antes, pero, por favor, entiendan que los valores corresponden al sur de nuestra brújula y apoyan de manera definitiva nuestra visión de futuro (norte). Sin los valores como parte real de nuestras vidas, no podremos, o al menos será bastante difícil, construir un futuro pleno.
Es posible que el mundo no cambie de la noche a la mañana.
Pero podemos volver a hablar de valores. Y seguir hablando de ellos...
Y vivirlos más...
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