La vida moderna, hiperconectividad y conexión...
Recuerdo la vez que solía despedirme de todos en casa antes de irme a trabajar. Excepto por alguna llamada telefónica ocasional durante el día - "¡No olvides traer la leche!" - había cierto desapego respecto a la casa. Cualquier cosa realmente urgente ocurría solo unas pocas veces al año, y por lo demás simplemente nos volvíamos a ver por la noche. Era común encontrar por el lugar papelitos escritos a mano con recordatorios. La vida avanzaba a un ritmo más lento, al menos comparado con hoy. Nuestra historia es diferente ahora. Desde el momento en que nos despertamos hasta que nos acostemos, estamos conectados. Familia, amigos, colegas, clientes... y, por supuesto, algún mercadeo ocasional. Estamos hiperconectados con todos y con todo. Y en muchos sentidos, es maravilloso. No hace mucho, el acceso a la información y a las oportunidades dependía de dónde vivieras o a quién conocieras. Hoy en día, podemos llegar a cualquiera, aprender casi cualquier cosa y colaborar a trav...