Confianza... trampas y estimuladores
La confianza solía ser algo casi invisible: un acuerdo silencioso entre personas, la sensación de que lo que ves es lo que es. Hoy, esa sencillez ha desaparecido. Vivimos en una época de inteligencia artificial, realidades manipuladas, noticias falsas, deepfakes e información que parece real, tan real... Y no lo es. La confianza ya no es solo una sensación, pide discernimiento, presencia y otro tipo de inteligencia. Y, sin embargo, incluso en este contexto, la necesidad de confiar no ha disminuido. Si acaso, se ha vuelto aún más esencial. Porque sin confianza, todo se desploma en desconfianzas... Y vivir en la duda constante es agotador. Recuerdo un ejercicio sencillo que solía hacer con equipos. Una persona se ponía de pie, cerraba los ojos y caía hacia atrás; el equipo la atrapaba. Nada sofisticado, ninguna tecnología, solo gente buscando algo significativo. Pero lo que ocurría en ese momento fue poderoso. La persona que caía tenía que soltar todo y, al mismo tiempo, ...