Si trabajas en una organización, ¿cómo generar confianza?

Las organizaciones no son un entorno humano natural.

Procedemos de familias, comunidades, tribus, grupos religiosos y barrios. En esos contextos, la confianza se desarrolla con el tiempo a través de conversaciones, experiencias compartidas, cumpliendo nuestra palabra y apoyándonos mutuamente. Crece porque la gente muestra constantemente quién es.

Las organizaciones son diferentes. Hoy en día, con muchas personas trabajando remotamente - o esperando hacerlo - generar confianza se ha vuelto aún más complicado. Sin embargo, nunca ha sido más necesario.

La confianza es la base de la cohesión, uno de los valores fundamentales de cualquier organización saludable, el pavimento de los puentes que conectan a las personas y hacen posible la colaboración.

No hay un equipo real sin confianza y no hay trabajo de alto rendimiento sin ella. Al fin y al cabo, ¿cómo podemos trabajar realmente con alguien si no confiamos en esa persona?

Como en cualquier relación significativa, la confianza no surge de la noche a la mañana. Se cultiva, una interacción a la vez. Aquí tienes algunas ideas que pueden ayudarte:

  • Sé consciente de tu entorno y de la cultura de la organización en la que trabajas o sirves. Comprender el nivel de confianza existente es el primer paso para fortalecerlo.
  • Lidera primero eligiendo confiar en los demás. No necesitas gestos dramáticos y, especialmente cuando una relación es nueva o aún superficial, pequeños pasos son suficientes para empezar.
  • Si eres líder, crea un entorno seguro donde las personas puedan confiar unas en otras. Durante muchos años trabajando con organizaciones, uno de los momentos más poderosos en los talleres era a menudo un ejercicio de confianza. Puede que no lo solucione todo, pero es un excelente punto de partida.
  • Si no estás en un puesto de liderazgo, nunca subestimes pequeños actos de bondad. Recuerda el cumpleaños de alguien, celebra el éxito de un@ compañer@ o estés presente cuando alguien necesite apoyo. Estas acciones cotidianas fortalecen las relaciones, y la confianza surge de forma natural.
  • Si te das cuenta de que no confías en alguien, no dejes que la distancia aumente. Ten una conversación honesta, quizás con un@ facilitador@ neutral si es necesario, e intenta reconstruir el puente.
  • Y si notas que los demás aún no confían en ti, ten paciencia. Sé constante y deja que tus acciones hablen con el tiempo. La confianza rara vez se gana solo con palabras; se consigue mediante la coherencia. Con el tiempo, la gente reconocerá tu carácter y depositará su confianza en ti.

La confianza no se construye a través de momentos extraordinarios. Más a menudo, se crea de forma común, constantemente a lo largo del tiempo.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Macro & micro, en la vida diaria

Tomando un break durante una decisión...

El poder de las pequeñas cosas